Bonn, recta final hacia París

Nuestra compañera Anna Pérez Català estuvo en Bonn, en la reunión preparatoria de la COP21. Esto es lo que nos contó desde allá:

Los negociadores se reúnen de nuevo esta semana en Bonn, para continuar lo que es la recta final hacia el acuerdo de París. Sólo quedan 10 días de negociaciones y noventa días hasta el encuentro en la capital francesa: la muy esperada 21ª Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMUNCC), donde se debería llegar a un acuerdo para la reducción global de las emisiones de gases de efecto invernadero. 

El encuentro en Bonn forma parte de un seguido de rondas de negociaciones, encuentros bilaterales, técnicos, ministeriales y todo tipo de esfuerzos que los diferentes países están realizando para cumplir con la fecha límite, con el fin de llegar a finales de este año un acuerdo para luchar contra el cambio climático.

La cumbre de París: Inicio y fin

La cumbre de París del próximo Noviembre representa el inicio y el fin de diferentes procesos. París es donde se cerraran tres años de el proceso iniciado en Durban que, después del fracaso de la cumbre de Copenhague, ha intentado construir poco a poco un acuerdo global y vinculante para todos los países del mundo, como hemos ido siguiendo a través de las últimas cumbres en Lima y Varsovia. Pero París también representa el inicio de una nueva era, de una nueva forma de diseñar y entender el mundo que ya está empezando: la era sin combustibles fósiles.

Fuera de las paredes de las negociaciones han sucedido muchos cambios a nivel global que trabajan en esta dirección. Para empezar, el Papa Francisco a través de su encíclica ‘Laudato Si’ ya pedía una sociedad menos consumista y un mundo sin combustibles contaminantes, y a su llamada se ha sumado la Declaración Islámica sobre el Clima, que pide acción para afrontar uno de los retos mas importantes de este siglo. Pero no sólo los grupos religiosos dan un paso adelante para crear un nuevo paradigma, la semana pasada la canciller alemana Angela Merkel y su homóloga brasileña Dilma Roussef firmaron un acuerdo para que sus emisiones tiendan a cero, y el presidente francés, François Hollande, declaró recientemente que el 80% de las reservas de combustibles fósiles deben permanecer en el suelo si queremos preservar el planeta, sumándose así a las campañas globales de activistas pidiendo detener las inversiones y extracción de combustibles fósiles.

Dentro de las negociaciones, unos 50 países han presentando sus contribuciones de reducción de emisiones, que representan un 70% de las emisiones globales. Según Cristiana Figueras, Secretaria General de la CMNUCC ‘la respuesta demuestra la voluntad de los países de llegar a un acuerdo significativo en París’. Las ONGs, pero, no son tan optimistas, y subrayan la importancia de que todos los componentes del acuerdo sean ambiciosos, así como la forma de revisarlo. Según opina Martin Kaiser, de Greenpeace ‘Podemos imaginar esta sesión como un grupo de mecánicos en un depósito. Pueden crear un motor muy eficiente o una maquina muy débil. Es vital qué elementos se usan’.

Los elementos del texto negociado

Los diferentes elementos del texto es lo que se discute esta semana en Bonn, que determinará la fuerza que tendrá el acuerdo final en París. Es uno de los últimos eslabones de un texto que viene construyéndose desde la última COP en Lima, de una forma muy diferente a la normal para este tipo de negociaciones. En lugar de dejar a los co-presidentes de la sesión presentar una propuesta, el texto se ha escrito con las distintas aportaciones de los 196 países, haciendo que sea mas transparente y participativo, pero a la vez mucho mas lento.

En la ultima sesión de negociaciones de este Junio, debido a la falta de progreso real en el texto, decidieron que la copresidencia presentara un nuevo texto, y es este el que se discute esta semana en Bonn.

El texto en cuestión consta de tres partes: la primera es el borrador de Acuerdo, la parte mas vinculante del texto de París, que incluye las disposiciones más generales y durables en el tiempo. La segunda es el borrador de la Decisión, que es la parte mas detallada del acuerdo de París, con clausulas de implementación a largo y corto plazo y elementos que pueden evolucionar con el tiempo. La última parte es la recopilación del resto de disposiciones sobre la cuales no hay acuerdo, y que deberían moverse a la primera o la segunda parte, configurando una lista muy larga y compleja para tan pocos días de negociación.

Así pues, esta semana las conversaciones en las salas de negociación intentan mover los elementos de una parte del texto a otra, según la importancia que deberían tener y las implicaciones legales que eso tiene para los diferentes miembros.

Uno de los inconvenientes de esta sesión es que los ministros no van a estar presentes. Esto deja las decisiones más importantes para finales de Setiembre en Nueva York, en el contexto de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y la última sesión preparatoria pre-París, que será en octubre también en Bonn, donde si que asistirán representantes políticos.

Como dijo recientemente el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon ‘Espero que los negociadores y ministros miraran mas allá de sus intereses nacionales’ y aceleraran el proceso hacia un acuerdo efectivo en París.

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